No cometas estos errores al elegir una residencia de ancianos

Normalmente cuando tenemos que buscar una residencia de ancianos en Madrid para nuestros mayores sea un proceso  doloroso. Normalmente porque nuestro abuelo o padre ya no está en condiciones de permanecer junto a nosotros.

Ya sea porque ha ingresado en un hospital debido a una caída grave o enfermedad y necesite asistencia las 24 horas, se le haya agravado una dolencia previa y nosotros no podamos estar con él por el trabajo o se le haya agravado un proceso de demencia como el Alzheimer por ejemplo.

En este caso muchos familiares se ven sin medios, sin tiempo y sin fuerza para cuidarles y tienen que tomar la decisión (en muchos casos  de  días) de internarlos. Si esta búsqueda además se tiene que hacer  en cuestión de días es muy normal que se cometan fallos (ya que estamos obnubilados emocionalmente).

Si elegimos mal una residencia con el tiempo nos generará más preocupaciones y problemas que el mero hecho de habernos tomado un poco más de tiempo para  elegir correctamente. 

Por ello hemos preparado este post en el que te explicamos los cinco errores más comunes que se cometen. Para que así, una vez hayamos elegido residencia para nuestros ancianos estemos seguros de haber elegido un servicio cualificado y un equipo de profesionales en los que poder confiar.

Los cinco errores que debes evitar cometer

1. Elegir una residencia cuando no es la mejor solución.

Uno de los principales errores  que cometemos es ingresar a nuestros mayores sin habernos planteado otro tipo de soluciones. Desde estancias temporales, centros de dia Madrid, alternar cuidadores o elegir un cuidador a domicilio.

Una vez hemos ingresado a nuestro anciano en una residencia el sentimiento de culpabilidad es universal, en el fondo pensamos que siempre hubiese podido haber otro tipo de solución.

Este tipo de sentimientos es normal, normalmente una  vez pasado el tiempo y viendo lo profesionales que son los trabajadores y como mejora nuestro abuelo o padre tenderemos a despreocuparnos.

Pero siempre, antes de tomar cualquier decisión definitiva, conviene consultar por ejemplo a los propios empleados de la residencia. estarán encantados  de ofrecerte todas las alternativas posibles. Ya que ellos mejor que nadie saben qué necesidades  tienen los ancianos y si estas se pueden suplir con una asistencia en el domicilio por ejemplo.

2. Elegir la primera residencia que veamos.

Cuando la enfermedad de nuestro anciano es muy grave y hay que tomar soluciones ya podemos caer en el error de tomar el camino fácil, quedarnos con la residencia que nos recomiende un amigo o la que esté más cercana a nuestra  casa.

Si investigamos un poco encontraremos que en nuestro país hay más de 4.000 residencias geriátricas en las que podremos ver todas las opciones, ver que residencias tienen plazas libres y sobre todo si su filosofía de trabajo nos convence.

Lo más recomendable es seleccionar de cinco a diez, hacer una criba y quedarnos con tres residencias que visitaremos antes de tomar una decisión.

3. Cuidado con las falsas expectativas.

Por ello recomendamos siempre visitar las residencias de mayores en Madrid y comprobar in situ que tanto las instalaciones como los servicios que hemos visto en la web se corresponden con la realidad. No estaría de más ver en qué estados se encuentran los ancianos ingresados, si se les ve saludables, felices, tranquilos…

4. No leerse bien el contrato y el régimen interior.

En todas las residencias de ancianos de Madrid estaremos obligados a firmar un contrato 

en el que deberán constar los siguientes puntos: el precio de la residencia, como se verá este incrementado a lo largo del tiempo IPC o cláusulas si nuestro anciano empeora), los servicios que están incluidos en el precio, si existen descuentos en vacaciones.

También deben reflejarse las condiciones de alta y baja del centro (si se puede expulsar al residente o si hay que preavisar con tiempo a la residencia si queremos que nuestro anciano la abandone), la existencia de un periodo de prueba o el reglamento interior con sus horarios, funcionamiento y normas entre residentes.

5. No contar con la opinión de nuestra persona mayor.

Sobre todo si esta está en condiciones de ser consciente de su situación, tenemos que contar con su aprobación ya que se trata de un cambio importantísimo y que normalmente nuestros ancianos ven como algo irreversible.

La  solución es muy sencilla, podemos visitar varias residencias de ancianos en Madrid con nuestra persona mayor y darle una oportunidad  para que elija. Así haremos el tránsito un poco más llevadero.

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