El Drenaje Linfático Manual, una Técnica muy Utilizada

El drenaje linfático, se ha convertido hoy día en una técnica muy utilizado, esto debido a sus múltiples aplicaciones en diversos campos, tanto a nivel estético como en el campo de la salud.

Un ejemplo de ello, es la traumatología; para su aplicación correcta, es fundamental que la persona conozca de manera detallada la anatomía del cuerpo humano, de esta manera se garantizará que la técnica sea aplicada correctamente y se logren los efectos buscados.

Lo que se busca al aplicar un drenaje linfático manual, es desplazar el líquido denominado linfa, hasta el torrente sanguíneo, para que de esta manera las sustancias tóxicas o que no son de utilidad para nuestro organismo sean desechadas por medio de este sistema sanguíneo.

Hasta el día de hoy, son muchas las patologías en las que se aplica el drenaje linfático Zaragoza, debido a sus efectos beneficiosos, aunque mayormente se relaciona con procesos estéticos y trastornos del tipo vascular.

El sistema linfático trabaja junto al sistema inmunológico; por medio del drenaje linfático, además de tratar diversas afecciones, resulta muy beneficioso para nuestro sistema nervioso, lo que se traduce en un mejor estado de salud en general.

Casos en lo que está contraindicado el Drenaje Linfático Manual

Muy a pesar de que el drenaje linfático es una técnica que se aplica por medio de suaves masajes y que beneficia de manera general nuestro estado de salud, existen casos en lo que no se debe aplicar el mismo.

Esto debe ser determinado por el médico especialista, ya que él, es el que conoce cada caso de manera concreta y tiene los conocimientos necesarios para determinarlo y se debe en todo momento seguir sus indicaciones.

Los casos en los que no es recomendable un drenaje linfático manual o DLM, son en personas que estén atravesando por procesos de cáncer, o que padecen de problemas cardiovasculares graves, como un infarto de miocardio, angina de pecho, trombosis, insuficiencia cardiaca.

Personas que sufran de alteraciones en la presión sanguínea, bien sea por Hipertensión o por Hipotensión, algunas enfermedades cutáneas, es decir afecciones en la piel.

No se debe aplicar un drenaje linfático por ninguna razón a personas que padezcan una afección aguda, como una herida abierta o que la misma se encuentre infectada; inflamaciones como gota o reuma; tampoco en casos de flebitis o tromboflebitis.

Estos serían la mayoría de los casos en los que no es recomendable un drenaje linfático manual; lo más importante es seguir las recomendaciones de nuestro médico de cabecera.

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